domingo, 27 de octubre de 2019

EL ESPEJO DE GOHA

 
Rostro de un actor
Toyohara Kunichika
(japonés, 1835-1900)

Cuando Egipto estaba sometido por el terrible tártaro Tamerlán, que era cojo, tuerto, terriblemente feo y tenía un pie de hierro, hizo convocar a Goha, de quien había oído hablar. Mientras conversaba con él, entró el barbero de Tamerlán, le rapó la cabeza y le entregó un espejo para que se mirase.

Al verse, Tamerlán se echó a llorar. Goha también lloró, gimió y golpeó el suelo con las manos durante dos o tres horas. Tamerlán ya hacía rato que había acabado de llorar. Goha seguía llorando sin parar.

Tamerlán le preguntó:

-Pero ¿qué te ocurre? Yo lloro porque me he mirado en el espejo del desdichado barbero y me he encontrado verdaderamente feo, horrible. Pero ¿y tú? ¿Por qué ese mar de lágrimas?

Y Goha contestó:

-¿Qué tiene de sorprendente? Tú sólo te has mirado un breve instante en el espejo y has llorado durante una hora. Pero yo, que debo mirarte todo el día, ¿cuánto tiempo tendría que llorar?


Para ser mirado
 
Grito profundo
Cristóbal Ortega Maila
(ecuatoriano, n. en 1965)
El personaje Goha apareció por primera vez en un libro árabe del siglo IX, aunque probablemente se adaptó de una tradición oral más antigua. A partir de ahí, Goha se multiplicó rápidamente hasta los confines del mundo mediterráneo. Algunos incluso afirman que Goha inspiró el Don Quijote de Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616). El personaje simboliza siempre el ánimo, la inocencia y la astucia del pueblo, muchas veces su crítica frente al abuso y casi siempre su aguante y la confianza en que algún día imperara la justicia.

Tamerlán fue un conquistador, líder militar y político turco-mongol, el último de los grandes conquistadores nómadas del Asia central. En poco más de dos décadas, este noble musulmán conquistó ocho millones de kilómetros cuadrados de Eurasia. Su fama se extendió por Europa, donde durante siglos fue una figura novelesca y de terror. Jorge Luis Borges (1899-1986) le dedicó un poema que dice en una parte:

Mi reino es de este mundo. Carceleros
y cárceles y espadas ejecutan
la orden que no repito. Mi palabra
más ínfima es de hierro. Hasta el secreto
corazón de las gentes que no oyeron
nunca mi nombre en su confín lejano
es un instrumento dócil a mi arbitrio.
 
Cara desapareciendo
Heinrich Hoerle
(alemán, 1895-1936)
El cuento se concentra en el rostro de Tamerlán. En la cara del hombre se inscriben sus pensamientos y sus sentimientos. El rostro es un develamiento, incompleto y pasajero, de la persona. Es el yo íntimo parcialmente desnudado, muchísimo más revelador que todo el resto del cuerpo. Por eso el cuento, si bien describe los defectos del conquistador en todo su cuerpo luego se concentra solamente en su cara.

Nadie ha visto nunca su propia cara, uno no puede conocerla más que con la ayuda de un espejo y por imagen. El rostro no es pues para uno, es para el otro, es para Dios, es el lenguaje silencioso. Para comprender un semblante se precisa lentitud, paciencia, respeto y amor. Analizar un rostro sin amarlo es envilecerlo, es destruirlo, asesinarlo. El rostro es el símbolo de lo que hay de divino en el hombre.

El rostro de Tamerlán causa el llanto de Goha. Pero esto no es una burla, sino un reconocimiento a la profunda potencia del conquistador. La tragedia sería que el rostro de Tamerlán fuese una máscara, una piedra tallada o una tela pintada. Goha demuestra con su llanto que el guerrero está vivo y refleja aspectos del Dios vivo. No osemos mirar sin temblar un rostro, pues éste está ahí, al igual que el nuestro que no podemos ver, antes que nada para ser mirado por Dios. 


Rostro (Pensamientos)
Alice Bailly
(suiza, 1872-1938)

domingo, 13 de octubre de 2019

EL PESO DE LA PUERTA


 
La puerta abierta
Éduard Vuillard
(francés, 1868-1940)
Un derviche que entraba en un país al que precisamente se llamaba el país de los locos, vio a una mujer que llevaba a la espalda una pesada puerta.

-¿Por qué vas tan cargada?-le preguntó.

-Porque esta mañana, al salir a trabajar, mi marido me ha dicho: “Hay objetos de valor en casa. Que nadie pase por esa puerta”. Y por eso, al salir, me he llevado la puerta conmigo. Para que nadie pueda pasar por ella.

-¿Quieres –le preguntó el derviche- que te diga una cosa para que no tengas que cargar con esa puerta?

-No-contestó ella-. Lo único que podría ayudarme es saber cómo hacer esta puerta menos pesada.

-Eso no puedo decírtelo –contestó el derviche.

Y se separaron.


Puerta del cielo

La mujer agobiada no quiere escuchar al derviche, lo único que desea es que alguien la alivie. Su interlocutor es un ejemplo de vida espiritual, alguien que es capaz de darle la mejor ayuda. Pero ella está sometida, ya no tiene la capacidad de obrar para librarse de semejante yugo.
 
Varón y mujer
Jules Pascin
(búlgaro, 1885-1930)
Quizás todo empezó por amor a su marido. Él la ha puesto en esta situación de tener que custodiar una puerta que no lleva a ningún lado. Los objetos de valor de la casa son nada frente a lo que es el universo, el mundo en el que vivimos y el espacio interior que nos anima. Pero el marido no corresponde al amor de su esposa, por el contrario, la usa como una guardiana de su pequeño egoísmo. La mujer está en una trampa.

Si hubiese escuchado, lo primero que el derviche le habría enseñado es el sentido del símbolo. Por ejemplo, que hay una diferencia entre la puerta y el gozne. El vaivén de la puerta representa al ser humano que va de un mundo a otro, de una exterioridad a una interioridad, algo que produce inconveniente y carga. En la puerta el gozne también representa el ser humano, pero en su condición central, interior, axial. No hay que cargar ninguna puerta, sino descubrir que cada uno simbólicamente es una puerta que se abre y se cierra a la trascendencia. Y para sacarse de forma definitiva la carga hay que prestar atención al eje del propio mundo interior. Nos vamos dando cuenta de lo inhumano del marido de esta mujer.  

La puerta tiene muchas resonancias en las tradiciones. En Oriente la puerta cerrada es un principio pasivo, la tierra. La puerta que se abre es el cielo, un principio activo, la manifestación. La apertura y cierre alternativos de la puerta expresan el ritmo del universo. En este caso, ya no están en juego algunos objetos de valor subjetivos, sino de lo que se habla es de las invalorables fuerzas que rigen al cosmos. Los guardianes de semejantes entradas y salidas son los capaces de iniciar a las personas en grandes misterios.
 
La puerta de adelante
Mary Dawson Elwell
(inglesa, 1874-1952)
En el cristianismo la puerta es Cristo, quien ocupa el lugar central en los tímpanos de las catedrales, tal como Él mismo lo expresa en el Evangelio según San Juan (capítulo 10, versículo 9): "Yo soy la puerta, si alguno entra por mí, estará salvado". A través de Él el creyente puede ingresar al reino de los cielos.

La puerta también habla del fin de los tiempos. Es un lugar de llegada, y atravesándola, se ingresa a una realidad superior. Es una imagen utilizada muchas veces en el cine moderno, con este preciso significado. No se pasa de un ambiente a otro, sino de un mundo a otro, y la clave está en la puerta.

¿Cuál hubiese sido el consejo del derviche? Probablemente, que revise la relación con su esposo, y que vuelvan a poner el eje en el amor, que es el que nos lleva a la trascendencia, a abrir la puerta a nuevos horizontes en  el universo. Solamente el amor puede aliviar el insoportable peso de la puerta a las cosas pequeñas y efímeras.


Retratos abstractos
Ernst Fritsch
(alemán, 1892-1965)


domingo, 29 de septiembre de 2019

EL MONO QUE SALVÓ A UN PEZ

Abstracción: pescando
Alfred Henry Maurer
(norteamericano, 1868-1932)


- "¿Qué demonios estás haciendo?", le pregunté al mono cuando le vi sacar un pez del agua y colocarlo en la rama de un árbol.

- "Estoy salvándole de perecer ahogado", me respondió.


El medio en el que vivimos

El pez encierra muchos significados. Para no perdernos en ellos, contamos con las tradiciones y culturas de la humanidad. Cada una de ellas, con sus particularidades, es un camino que nos introduce a variados sentidos universales, para que podamos sumergirnos en el inabarcable misterio de la vida.
 
Mono
Fikret Mualla
(turco, 1903-1967)
Tomemos como ejemplo la tradición cristiana. En el Antiguo Testamento, uno de sus pilares, el pez no es apto para los sacrificios del templo pero sí es válido como alimento, lo que implica que era considerado un animal puro. La palabra pez en griego, ikhthys, para los cristianos es un ideograma, cuyas cinco letras griegas son las iniciales de otras tantas palabras a saber: Iesous, Khristos, Theou Uios, Soter, que en castellano significan: Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Salvador. De ahí las numerosas representaciones del pez en los monumentos cristianos, que los creyentes de toda condición pueden interpretar.

Llama a la atención que en tiempos del cristianismo primitivo la gente pudiera entender ideogramas, a pesar de la escasa alfabetización en el sentido moderno del término. La formación de aquellas poblaciones era muy importante. Estaba concentrada en aspectos del alma humana, sabiendo que las dimensiones materiales son valiosas en la medida es que estén insertas en una espiritualidad. Los ritos religiosos, las festividades y celebraciones de todo tipo, las reuniones comunitarias, las catequesis y otras formas de iniciación en los misterios, todo brindaba a la gente herramientas para poder ingresar en los misterios.

En el mundo cristiano, como el mismo Cristo había comido pescado y lo había multiplicado junto al pan para alimentar una multitud, el pez se convirtió en un símbolo eucarístico. Otra relación es que el pez vive en el agua y los cristianos son sumergidos en el agua en el bautismo. Este simbolismo lleva a considerar al cristiano como un pececito, a imagen del propio Cristo.
 
Monos y pintura
Gabriel C. Ritter von Max
(checo, 1840-1915)
En las tradiciones el mono presenta aspectos positivos y también negativos. En el cuento se resaltan estos últimos. Es como una conciencia disipada, que va saltando de rama en rama, que no está concentrada, y es capaz de realizar acciones absurdas: sacar al pez del agua para que no se ahogue.

Si consideramos al pez del como símbolo del hombre, nuestra civilización es como el mono que saca al ser humano del medio en el cual puede vivir, es decir, de la espiritualidad, y lo pone en el árbol del miedo y del deseo. Las sociedades de nuestro tiempo están creídas que su única posibilidad de sobrevivencia está en el consumo desaforado y sus poderes mantienen a las poblaciones sometidas mediante el miedo.

Siempre contamos con la espiritualidad, que nunca nos faltará, pues es algo constitutivo de nuestra esencia. No seríamos seres humanos si no tuviésemos interioridad, aunque no le prestemos atención. Como el pez vive en el agua, que es lo que abunda en el mundo, del mismo modo estamos sumergidos en el espíritu, que anima la realidad.


Alegoría de la salvación
Wolf Huber
(austriaco, 1485-1553)


domingo, 15 de septiembre de 2019

LA PELEA DE LOS LOBOS




Los Lobos
Franz Marc
(alemán, 1880-1916)


El jefe de una tribu estaba manteniendo una charla con sus nietos acerca de la vida, cuando les dijo:

- "¡Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí!... ¡es entre dos lobos!”

- "Uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor, avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo, egolatría, competencia y superioridad.”

- "El otro es bondad, alegría, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, dulzura, generosidad, benevolencia, amistad, empatía, verdad, compasión y fe.”

- “Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro de todos los seres de la tierra.”

Lo pensaron por un minuto, y uno de los niños le preguntó a su abuelo:

- "¿Y cuál de los lobos crees que ganará?"

El anciano jefe respondió, simplemente...

- "El que alimentes."


Luz y oscuridad
Saco Negro, un Jefe
George Catlin
(norteamericano, 1796-1872)

En las mitologías hay seres que se los denomina psicopompos, que significa que conducen las almas hacia las moradas celestiales o a las inferiores. Uno de los principales es el perro doméstico, que en latín se lo llama canis lupus familiaris. Este nombre indica que todo perro doméstico es una subespecie del lobo. El cuento presentado nos sumerge en estas profundidades.

Los lobos están desde hace 800.000 años en el planeta. Habitan en todos los continentes, pero han cambiado de regiones. Aunque en general no se los considera en extinción, sí están en peligro en algunos lados. Se los caza por deporte y también porque es un feroz depredador de los animales que cría el hombre para su propia alimentación.

A nivel popular son conocidos los cuentos de Caperucita Roja y el de Los Tres Cerditos y el lobo feroz. También el lobo representa a la luz, por qué se dice que ve en la noche. Así se lo considera en la civilización griega. En Oriente es el ancestro de Gengis Khan, el guerrero y conquistador mongol que fundó el Imperio más extenso de la historia de la humanidad, por la cual el lobo es un ser benéfico en aquellas latitudes.

Tres mujeres y tres lobos
Eugéne Grasset
(suizo, 1845-1917)
En el cuento se habla de dos lobos, pero al describirlos se los enuncia como si fuese cada uno una manada. Lo común es que los lobos vivan en grupos liderados por una pareja que es la única que se reproduce. Al considerar las enseñanzas del jefe de la tribu Cherokee es necesario tener en cuenta este aspecto del símbolo.

Los lobos son carnívoros, alimentándose de animales grandes o pequeños. Las virtudes y los vicios que ellos representan también se refieren a situaciones concretas, encarnadas. La enseñanza del abuelo implica que la alimentación de cada lobo es un hecho concreto, práctico, situado. Es una meditación que lleva a la acción reiterativa, paciente, para alcanzar la plenitud del vicio o de la virtud.

Otra enseñanza implícita en el relato del anciano es que nada de lo humano más profundo se conquista de golpe. Hay que hacerlo paso a paso alimentando cotidianamente al lobo y a la respectiva manada que pretendemos prevalezca en nuestro corazón.

Lobo guardando la cabeza de San Edmundo
Doris Clare Zinkeisen
(británica, 1898-1991)


domingo, 1 de septiembre de 2019

EL REY MOMO

Máscaras
Heinrich Hoerle
(alemán, 1895-1936)



Un día, mientras paseaba por los jardines de su palacio se le acercó uno de los sirvientes y le preguntó :

- "Disculpad majestad, ¿cuál es el secreto de vuestra gran sabiduría?"

- "Muy sencillo", respondió el monarca. "Tengo dos orejas y una boca, así que escucho dos veces y hablo sólo una"


Rey y dios del Olimpo
Momo
Jacob Jordaens
(flamenco, 1593-1678)

Actualmente el Carnaval está vinculado a una fiesta cristiana, la Pascua de Resurrección, que se determina de acuerdo a la posición del sol y de la luna. La preparación para la Pascua abarca 40 días, y comienza con el Miércoles de Ceniza. Este periodo es conocido como la Cuaresma, tiempo de penitencias, entre las cuales se cuenta la abstinencia de carne. La palabra Carnaval indica que las fiestas correspondientes están libres de las austeridades de la carne que incumben a la cuaresma, y por eso se celebran el lunes y el martes anteriores al miércoles de ceniza, como la última oportunidad de placer y desenfreno antes de la obligatoriedad cuaresmal.

En algunos lugares del mundo el rey Momo es un personaje mítico que preside las fiestas del carnaval. Se lo presenta como una persona alegre y burlona, muy elegante, alta y gorda. Se le suele entregar las llaves de la ciudad. A veces lo encarnan actores especialmente disfrazados y otras se lo presenta como un muñeco de papel maché, que se quema al final de la fiesta.  

¿De dónde viene el rey Momo? En su origen era un dios del Olimpo, hijo de Nix, la Noche. Era uno de los varios dioses secundarios imprescindibles para el adecuado funcionamiento del universo. Personificaba el sarcasmo, las bromas irónicas y la sátira. Le daba protección a los escritores y poetas. Llevaba una máscara que levantaba lo suficiente para revelar ligeramente su cara y portaba un cetro que se remataba con el símbolo de la locura. Por sus críticas a las obras de algunos dioses principales fue expulsado del Olimpo.
 
Alegoría de la audición
Miguel March
(español, 1638-1670)
Las bromas de Momo eran hirientes, pero nunca incoherentes. Se burló de Poseidón, quién había hecho un toro pero le había puesto mal los cuernos. En otra ocasión, el dios Hefesto había fabricado un hombre y Momo le criticó que no le hubiera puesto una ventana pequeña para ver el corazón de ese hombre en sus intenciones y decisiones. Finalmente se mofó de Atenea por haber fabricado una casa muy pesada que impedía que su dueño se pudiera trasladar fácilmente si encontraba vecinos molestos.

En el cuento, el rey Momo, que tiene atributos divinos escondidos, nos induce a mirar con atención el sentido de tener una boca y dos orejas. Por la boca pasan tres funciones fundamentales para la vida humana: la alimentación, la palabra y el soplo. En cuanto a las orejas son un tradicional símbolo de sabiduría. Tanto en oriente como en occidente, grandes sabios como muchos santos, poseen orejas inmensas que le permiten escuchar las enseñanzas divinas al igual que las voces del universo.

La presencia de este personaje en los carnavales nos indica el sentido profundo de las celebraciones humanas. En el caso del Carnaval, que parece ser una fiesta de desenfreno e indisciplina, enseña una sabiduría práctica, concreta, muy importante para andar con serenidad por los caminos de la vida. Las comparsas con sus cantos son el eco de lecciones de verdadera humanidad sobre temas que a todos nos importan, hablando  del amor, la comunidad, la justicia y el ciclo de la vida.

el combate entre Don Carnal y Doña Cuaresma
Pieter Brueghel el Viejo
(flamenco, 1525-1569)



domingo, 18 de agosto de 2019

DE LAS INVENCIONES MODERNAS

Invención
Man Ray
(norteamericano, 1890-1976)



- "Se puede aprender algo de cualquier cosa", dijo una vez el rabí de una ciudad a sus discípulos.

- "Cada cosa puede enseñarnos algo, y no sólo lo que ha creado Dios. Lo que hizo el hombre también puede enseñarnos".

- "¿Que podemos aprender de un tren?", pregunto dubitativamente un discípulo.

- "Que a causa de un segundo podemos perderlo todo."

- "¿Y del telégrafo?"

- "Que cada palabra se cuenta y se cobra"

- "¿Y del teléfono?"

- "Que lo que decimos aquí se oye allá"


El misterio que nos rodea
 
Teléfono
Richard Lindner
(alemán, 1901-1978)
El símbolo acompaña la vida del hombre, en cualquier lugar del mundo y en cualquier época. Ayuda al ser humano a acercarse a las realidades que no se perciben fácilmente a través de los sentidos, pero que son más importantes para la vida que otras más evidentes. Un ejemplo clásico es el amor, que se simboliza de muchas maneras pero en su esencia es invisible.  

Lo que percibimos es el símbolo, porque tiene un aspecto que puede ser advertido por los sentidos. A esto podríamos llamar la dimensión material del símbolo, siempre presente aunque no nos demos cuenta de sus significados variados y múltiples. Junto a esta materialidad está la dimensión del nombre.

Es impresionante cuando pensamos en el origen de las palabras, los distintos idiomas, lo misterioso de la construcción humana de cada término. En los comienzos de la humanidad ellas no estaban en ningún lado, sino que fueron producto de sonidos repetidos por unos e imitados por otros para designar cosas que importaban. Siglos y siglos de existencia para que, tardíamente, se fueran plasmando signos escritos para no depender solamente de la voz. Como dicen los mitos antiguos, la palabra es obra de dioses o de seres extraordinarios.

A través de la materialidad y el nombre que tiene, el símbolo nos revela lo desconocido, lo que está más allá de los sentidos, mostrándonos la inmensa riqueza de la realidad que nos rodea, y que nos habita. Cada símbolo refiere a una o varias realidades trascendentes, y a la vez enseña la inmensidad de nuestra interioridad que, de tan simple y evidente, nos cuesta darnos cuenta.
 
Síntesis de comunicaciones
Benedetta Cappa
(italiana, 1897-1977)
Los símbolos pueden ser objetos naturales o artificiales, frutos del quehacer humano. En cada cosa inventada hay un significado oculto y, por lo general, múltiple. Esta es la idea del cuento que estamos considerando. El maestro trata de despertar a sus discípulos a una lectura más profunda de la realidad, aún en las maquinarias modernas y sofisticadas. ¡Cuántas cosas más se podrían decir del tren, del telégrafo y del teléfono!

En la metodología del rabino descubrimos no solamente las sentencias que enseñan, sino también las preguntas que abren horizontes. El símbolo nos lleva a situaciones tan amplias que creemos enloquecer. Desde este punto podemos comprender la locura y el arrebato de tantos artistas en diversas disciplinas, pues en cada una de ellas se trata de encontrar el paraíso invisible a través de señales sensitivas.

Aprovechemos este comentario para descubrir que cada uno es un símbolo, portador de significados para sí mismo y para los demás. Ese es nuestro destino y nuestra misión. Como destino, es inexorable, no podemos cambiar ni una coma del mensaje que somos y de lo que significamos para otros, cercanos o lejanos. Como misión podemos comprometernos a hacerla o no. Si aceptamos, disfrutaremos. Si no queremos la misión no pasará nada, simplemente perderemos una oportunidad de entender quiénes somos y de acercarnos al misterio en el que vivimos sumergidos.
 
Invención de la electricidad
Féliz Labisse
(francés, 1905-1982)

domingo, 4 de agosto de 2019

CONCENTRACIÓN

Arquero Samurai
Mizuno Toshikata
(japonés, 1866-1908)


Después de ganar varios concursos de arquería, el joven y jactancioso campeón retó a un maestro Zen que era reconocido por su destreza como arquero. El joven demostró una notable técnica cuando dio en el centro de la diana en el primer intento, y luego partió esa flecha con el segundo tiro...

- "Ahí está", le dijo al viejo, "¡a ver si puedes igualar eso!".

Inmutable, el maestro no desenfundó su arco, pero invitó al joven arquero a que lo siguiera hacia la montaña. Curioso sobre las intenciones del viejo, el campeón lo siguió hacia lo alto de la montaña hasta que llegaron a un profundo abismo atravesado por un frágil y tembloroso tronco. Parado con calma en el medio del inestable y ciertamente peligroso puente, el viejo eligió como blanco un lejano árbol, desenfundó su arco, y disparó un tiro limpio y directo.

- "Ahora es tu turno", dijo mientras se paraba graciosamente en tierra firme.

Contemplando con terror el abismo aparentemente sin fondo, el joven no pudo obligarse a subir al tronco, y menos a hacer el tiro.

- "Tienes mucha habilidad con el arco", dijo el maestro, "pero tienes poca habilidad con la mente, que te hace errar el tiro".


Ayuda para Occidente

El budismo zen es una forma de vida extraña para mucha gente en occidente. Se conoce desde hace relativamente  poco tiempo en esta parte del mundo. No sabemos cuáles fueron los caminos. Unos hablan de una inmigración japonesa a Estados Unidos como factor importante de su presencia. En el mundo intelectual, una obra esencial fue la de Daisetz Teitaro Suzuki (japonés 1870-1966), profesor y conferenciante, que influenció sobre científicos, filósofos y artistas.
Más allá
Toko Shinoda
(japonesa, n. en 1913)

El budismo nace en el seno del hinduísmo, siendo Buda (Siddharta Gautama, ca. 560- ca. 480 a.C.) el equivalente a un santo reformador. Esto implica que lo que surge es algo nuevo pero arraigado en lo más profundo de la tradición, tal como corresponde a una reforma que pretenda ser auténtica. Esta corriente tarda trece siglos en llegar a China y, desde allí, recién en el siglo XII llega a Japón, donde se afirma en su seno el zen (meditación), con su método zazen (meditación sentada).

El zen se basa en la búsqueda de la iluminación a través de técnicas que evitan los esquemas conceptuales. Originalmente, el budismo confiaba en una progresión de los distintos estados de meditación como camino a la elevación. Para el zen existe un acceso directo y espontáneo al estado superior sin la necesidad de experimentar los estados previos.

Es imposible transmitir cabalmente la experiencia que tenemos ante un objeto bello. La misma imposibilidad se siente cuándo se pretende decir algo del budismo zen. Por eso, al menos citemos algunas frases de esta profunda tradición.

Si eres incapaz de encontrar la verdad justo donde estás, ¿dónde esperas encontrarla?

El zen no es una clase de furor, sino concentración en nuestra rutina diaria.

No hay miedo para aquel cuya mente no está llena de deseos.

Elige ser derrotado en presencia del sabio que sobresalir entre necios.
 
Toro zen
Kogan Gengei
(japonés, 1748-1821)
La buena recepción del budismo zen en el cristianismo se debe a que nos abrió a una nueva comprensión de la vida mística y de sus representantes. Por ejemplo, esta tradición nos ayudó a rescatar las enseñanzas de Meister Eckhart (alemán, 1260-1328), y a apreciar algunas sublimes enseñanzas de personas que fueron faros de espiritualidad. A continuación, algunos escasos ejemplos.

El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de donde viene ni a donde va. 
(Evangelio según San Juan 3, 5-8)

El mundo es un espejo de Belleza infinita, pero nadie lo ve.  Es un templo de majestad, pero nadie lo mira.  Es una región de Luz y Paz, si los hombres no lo inquietaran.  Es, el paraíso de Dios. 
Thomas Traherne (inglés, 1627-1647)

Mi alma ha sido arrebatada, y usualmente mi cabeza también, sin que yo sea capaz de impedirlo. 
Santa Teresa de Ávila (española, 1515-1582)

Al que no sabe nada, Ello se revela claramente. 
Meister Eckhart (alemán, 1260-1328)

Los aspectos de las cosas que son más importantes para nosotros están ocultos debido a su simplicidad y familiaridad. 
Ludwig Wittgenstein (austríaco, 1889-1951)


Luna y viento
Gao Xingjian
(chino, n. en 1940)