domingo, 18 de agosto de 2019

DE LAS INVENCIONES MODERNAS

Invención
Man Ray
(norteamericano, 1890-1976)



- "Se puede aprender algo de cualquier cosa", dijo una vez el rabí de una ciudad a sus discípulos.

- "Cada cosa puede enseñarnos algo, y no sólo lo que ha creado Dios. Lo que hizo el hombre también puede enseñarnos".

- "¿Que podemos aprender de un tren?", pregunto dubitativamente un discípulo.

- "Que a causa de un segundo podemos perderlo todo."

- "¿Y del telégrafo?"

- "Que cada palabra se cuenta y se cobra"

- "¿Y del teléfono?"

- "Que lo que decimos aquí se oye allá"


El misterio que nos rodea
 
Teléfono
Richard Lindner
(alemán, 1901-1978)
El símbolo acompaña la vida del hombre, en cualquier lugar del mundo y en cualquier época. Ayuda al ser humano a acercarse a las realidades que no se perciben fácilmente a través de los sentidos, pero que son más importantes para la vida que otras más evidentes. Un ejemplo clásico es el amor, que se simboliza de muchas maneras pero en su esencia es invisible.  

Lo que percibimos es el símbolo, porque tiene un aspecto que puede ser advertido por los sentidos. A esto podríamos llamar la dimensión material del símbolo, siempre presente aunque no nos demos cuenta de sus significados variados y múltiples. Junto a esta materialidad está la dimensión del nombre.

Es impresionante cuando pensamos en el origen de las palabras, los distintos idiomas, lo misterioso de la construcción humana de cada término. En los comienzos de la humanidad ellas no estaban en ningún lado, sino que fueron producto de sonidos repetidos por unos e imitados por otros para designar cosas que importaban. Siglos y siglos de existencia para que, tardíamente, se fueran plasmando signos escritos para no depender solamente de la voz. Como dicen los mitos antiguos, la palabra es obra de dioses o de seres extraordinarios.

A través de la materialidad y el nombre que tiene, el símbolo nos revela lo desconocido, lo que está más allá de los sentidos, mostrándonos la inmensa riqueza de la realidad que nos rodea, y que nos habita. Cada símbolo refiere a una o varias realidades trascendentes, y a la vez enseña la inmensidad de nuestra interioridad que, de tan simple y evidente, nos cuesta darnos cuenta.
 
Síntesis de comunicaciones
Benedetta Cappa
(italiana, 1897-1977)
Los símbolos pueden ser objetos naturales o artificiales, frutos del quehacer humano. En cada cosa inventada hay un significado oculto y, por lo general, múltiple. Esta es la idea del cuento que estamos considerando. El maestro trata de despertar a sus discípulos a una lectura más profunda de la realidad, aún en las maquinarias modernas y sofisticadas. ¡Cuántas cosas más se podrían decir del tren, del telégrafo y del teléfono!

En la metodología del rabino descubrimos no solamente las sentencias que enseñan, sino también las preguntas que abren horizontes. El símbolo nos lleva a situaciones tan amplias que creemos enloquecer. Desde este punto podemos comprender la locura y el arrebato de tantos artistas en diversas disciplinas, pues en cada una de ellas se trata de encontrar el paraíso invisible a través de señales sensitivas.

Aprovechemos este comentario para descubrir que cada uno es un símbolo, portador de significados para sí mismo y para los demás. Ese es nuestro destino y nuestra misión. Como destino, es inexorable, no podemos cambiar ni una coma del mensaje que somos y de lo que significamos para otros, cercanos o lejanos. Como misión podemos comprometernos a hacerla o no. Si aceptamos, disfrutaremos. Si no queremos la misión no pasará nada, simplemente perderemos una oportunidad de entender quiénes somos y de acercarnos al misterio en el que vivimos sumergidos.
 
Invención de la electricidad
Féliz Labisse
(francés, 1905-1982)

domingo, 4 de agosto de 2019

CONCENTRACIÓN

Arquero Samurai
Mizuno Toshikata
(japonés, 1866-1908)


Después de ganar varios concursos de arquería, el joven y jactancioso campeón retó a un maestro Zen que era reconocido por su destreza como arquero. El joven demostró una notable técnica cuando dio en el centro de la diana en el primer intento, y luego partió esa flecha con el segundo tiro...

- "Ahí está", le dijo al viejo, "¡a ver si puedes igualar eso!".

Inmutable, el maestro no desenfundó su arco, pero invitó al joven arquero a que lo siguiera hacia la montaña. Curioso sobre las intenciones del viejo, el campeón lo siguió hacia lo alto de la montaña hasta que llegaron a un profundo abismo atravesado por un frágil y tembloroso tronco. Parado con calma en el medio del inestable y ciertamente peligroso puente, el viejo eligió como blanco un lejano árbol, desenfundó su arco, y disparó un tiro limpio y directo.

- "Ahora es tu turno", dijo mientras se paraba graciosamente en tierra firme.

Contemplando con terror el abismo aparentemente sin fondo, el joven no pudo obligarse a subir al tronco, y menos a hacer el tiro.

- "Tienes mucha habilidad con el arco", dijo el maestro, "pero tienes poca habilidad con la mente, que te hace errar el tiro".


Ayuda para Occidente

El budismo zen es una forma de vida extraña para mucha gente en occidente. Se conoce desde hace relativamente  poco tiempo en esta parte del mundo. No sabemos cuáles fueron los caminos. Unos hablan de una inmigración japonesa a Estados Unidos como factor importante de su presencia. En el mundo intelectual, una obra esencial fue la de Daisetz Teitaro Suzuki (japonés 1870-1966), profesor y conferenciante, que influenció sobre científicos, filósofos y artistas.
Más allá
Toko Shinoda
(japonesa, n. en 1913)

El budismo nace en el seno del hinduísmo, siendo Buda (Siddharta Gautama, ca. 560- ca. 480 a.C.) el equivalente a un santo reformador. Esto implica que lo que surge es algo nuevo pero arraigado en lo más profundo de la tradición, tal como corresponde a una reforma que pretenda ser auténtica. Esta corriente tarda trece siglos en llegar a China y, desde allí, recién en el siglo XII llega a Japón, donde se afirma en su seno el zen (meditación), con su método zazen (meditación sentada).

El zen se basa en la búsqueda de la iluminación a través de técnicas que evitan los esquemas conceptuales. Originalmente, el budismo confiaba en una progresión de los distintos estados de meditación como camino a la elevación. Para el zen existe un acceso directo y espontáneo al estado superior sin la necesidad de experimentar los estados previos.

Es imposible transmitir cabalmente la experiencia que tenemos ante un objeto bello. La misma imposibilidad se siente cuándo se pretende decir algo del budismo zen. Por eso, al menos citemos algunas frases de esta profunda tradición.

Si eres incapaz de encontrar la verdad justo donde estás, ¿dónde esperas encontrarla?

El zen no es una clase de furor, sino concentración en nuestra rutina diaria.

No hay miedo para aquel cuya mente no está llena de deseos.

Elige ser derrotado en presencia del sabio que sobresalir entre necios.
 
Toro zen
Kogan Gengei
(japonés, 1748-1821)
La buena recepción del budismo zen en el cristianismo se debe a que nos abrió a una nueva comprensión de la vida mística y de sus representantes. Por ejemplo, esta tradición nos ayudó a rescatar las enseñanzas de Meister Eckhart (alemán, 1260-1328), y a apreciar algunas sublimes enseñanzas de personas que fueron faros de espiritualidad. A continuación, algunos escasos ejemplos.

El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de donde viene ni a donde va. 
(Evangelio según San Juan 3, 5-8)

El mundo es un espejo de Belleza infinita, pero nadie lo ve.  Es un templo de majestad, pero nadie lo mira.  Es una región de Luz y Paz, si los hombres no lo inquietaran.  Es, el paraíso de Dios. 
Thomas Traherne (inglés, 1627-1647)

Mi alma ha sido arrebatada, y usualmente mi cabeza también, sin que yo sea capaz de impedirlo. 
Santa Teresa de Ávila (española, 1515-1582)

Al que no sabe nada, Ello se revela claramente. 
Meister Eckhart (alemán, 1260-1328)

Los aspectos de las cosas que son más importantes para nosotros están ocultos debido a su simplicidad y familiaridad. 
Ludwig Wittgenstein (austríaco, 1889-1951)


Luna y viento
Gao Xingjian
(chino, n. en 1940)



domingo, 21 de julio de 2019

MARCANDO LA BARCA PARA LOCALIZAR LA ESPADA

Hombre sentado con espada
Dirck Hals
(holandés, 1591-1656)


Un hombre del Reino de Chu cruzaba un río cuando se le cayó la espada al agua. Al momento hizo una marca al costado de la barquilla.

         - Aquí fue donde cayó mi espada – dijo.

         Cuando la barca atracó se sumergió en el agua para buscar su espada, bajo el punto que había marcado. Pero como la barca se había movido y la espada no, el método para localizar la espada resultó ineficaz.


El río de la vida

Qu Yuan (339 a.C-278 a.C) es reconocido como el primer poeta chino. En una de sus obras se puede leer lo siguiente:

Preparo cultivos de orquídeas en nueve hectáreas
Y esquenante (hierba de flores rojas) en otras tierras calcáreas.
Tengo además parcelas de hierbas olorosas
mezcladas en campos de espigas hermosas.

Se refiere a la educación, a la formación de todos los miembros del reino de Chu, un territorio de China central destacado durante el período conocido como Primaveras y Otoños (722-481 a. C.) y el período de Reinos Combatientes (481-212 a.C.). Sorprende entonces que el protagonista de nuestro cuento haga una cosa tan contraria a la lógica al marcar en la barca dónde cayó su espada.
 
Botes
Arturo Souto
(español, 1902-1964)
Antes de considerar esta acción veamos algunos aspectos de la espada, en su etimología y como símbolo. Proviene de la raíz prehistórica indoeuropea sphe-, pedazo plano de madera. A partir de esta raíz los griegos formaron el vocablo spathé, hoja de la espada, que produjo en latín spatha, que significa espada, cuchillo, espada ancha. La antigua raíz sphe- está presente en otras palabras de nuestra lengua, tales como espalda, respaldo, respaldar y espátula.

En la antigüedad grecolatina, la espada estaba relacionada principalmente con dos divinidades. La primera era Marte, dios de la guerra, la violencia, la pasión, la valentía, entre otras cosas. Tiene un aspecto negativo, pero su contracara es ser destructor de la injusticia, la maleficencia, la ignorancia. El otro es Hefesto, dios del fuego y la forja, por donde la espada simboliza el fuego, especialmente el rayo que anuncia la lluvia. Para forjar el metal hace falta fuego para trabajarlo y agua en el momento justo para templarlo. Así la espada se convierte en elemento constructor, pues el alimento de la tierra para la comunidad humana depende del fuego del sol y del agua fecundante. Por eso la representación de la justicia, que es un aspecto de la construcción comunitaria, tiene una espada. 

En el Apocalipsis, último libro de la Biblia, se compara la Palabra de Dios con una espada de doble filo, que penetra en el corazón del hombre y con su poderío separa el mal y realiza la iluminación. Este es el sentido que puede tener la expresión empleada por Cristo: No piensen que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada. Así declara una guerra santa que se da estricta y exclusivamente en el interior de cada hombre.
 
Remero en un bote
Pierre Auguste Renoir
(francés, 1841-1919)
Vemos que el protagonista del cuento pierde algo sumamente valioso y significativo. La barca es temporaria en su marcha, es para cruzar el río, no le sirve como referencia. ¿En dónde le hubiese convenido poner una marca? Parece que lo mejor hubiera sido buscar un punto de referencia en una de las dos orillas.

Si el cuento nos refiere a una dimensión espiritual, cada orilla del río nos presenta significado propio. Si la marca la ponemos en la orilla desde donde partimos tenemos que tener en claro nuestro origen, tanto en lo que se refiere a nuestros antepasados como en nuestra dimensión de criaturas venidas de la mano de Dios. Si decidimos poner la marca en la otra orilla, debiera ser considerado el destino de nuestra vida en su dimensión más profunda, luminosa y trascendente. Somos seres humanos atravesando el río de la vida. Si queremos recuperar nuestros tesoros contemplemos con todas las fuerzas de nuestro corazón, como poniendo una señal, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Origen de la poesía
Víctor Brauner
(rumano, 1903-1966)


domingo, 7 de julio de 2019

EL PESCADOR SATISFECHO

Viejo pescador
Tivadar Kosztka Csontváry
(húngaro, 1853-1919)


El rico industrial del Norte se horrorizó cuando vio a un pescador del Sur tranquilamente recostado contra su barca y fumando una pipa.

- «¿Por qué no has salido a pescar?», le preguntó el industrial.

- «Porque ya he pescado bastante por hoy», respondió el pescador.

- «¿Y por qué no pescas más de lo que necesitas?», insistió el industrial.

- «¿Y qué iba a hacer con ello?», preguntó a su vez el pescador.

- «Ganarías más dinero», fue la respuesta.

- «De ese modo podrías poner un motor a tu barca. Entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Entonces ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nylon, con las que obtendrías más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas... y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico, como yo».

- «¿Y qué haría entonces?», preguntó de nuevo el pescador.

- «Podrías sentarte y disfrutar de la vida», respondió el industrial.

- «¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento?», respondió el satisfecho pescador.


Disfrutar de la vida
 
Industria pesada
Yuri Pimenov
(ruso, 1903-1977)
El cuento muestra dos interpretaciones sobre cómo llegar a disfrutar de la vida. Para poder discernir cuál es la interpretación que más conviene, es útil descubrir lo que representa cada uno de los protagonistas.

El significado del pescador es mucho más amplio que el del industrial, porque es un oficio muy antiguo, presente en todas las civilizaciones. Si nos remontamos al antiguo Egipto encontraremos que Osiris, uno de los dioses principales de aquel panteón, recobra su integridad a partir de la pesca. Y es en una red de pescadores dónde se encuentra la Luna, ojo arrancado de Horus celeste, el hijo redentor de Osiris.

Otro aspecto del pescador es presentado por Jesús en los Evangelios. Allí designa a sus discípulos como pescadores de hombres, destinados a convertir y a salvar a los hombres. Aquí la pesca es predicación y apostolado, el pez a pescar es el hombre a redimir. En el sentido psicoanalítico la pesca es extraer elementos de lo inconsciente, no con un método racional, sino dejando actuar las fuerzas espontáneas y recogiendo sus resultados fortuitos.

El pescador
Fresco de Acrotiri,
Isla de Santorini, Creta
(cultura minoica, 1500 a.C.)
El industrial es un oficio moderno, al cual se le ha aplicado un término que viene del latín, vocablo formado por el prefijo indu-, que significa en el interior, y la raíz del verbo struo, que significa construir, apilar, organizar. En latín indicó primero aplicación y laboriosidad y al mismo tiempo ingenio y sutileza.

El industrial deja la sospecha de que el dinero es indispensable para disfrutar la vida. El pescador insinúa, con su actitud, que disfrutar es esencial a la vida y que viene con ella. Contemplando a la humanidad nos damos cuenta que no podemos vivir sin industria y para ello se necesita dinero, pero que disfrutar de la vida está en otro orden. Hemos recibido la vida gratuitamente para que con libertad gocemos de ella, siendo esto su verdadero y único sentido.

En lo que coinciden el pescador y el industrial es en que la vida está para disfrutarla, para saciar nuestras búsquedas con sus frutos. En esto se diferencian de aquellos que plantean que la existencia es algo absurdo, como de aquellos que imponen sentidos racionales con reglas y objetivos a cumplir, que ejercen un poder desmesurado para alimentar sus perspectivas egolátricas. En lo esencial de la vida está la libertad.


En la fábrica
Fernand Léger
(francés, 1881-1955)



domingo, 23 de junio de 2019

VERDADERA RIQUEZA


 
Conversación sobre la muerte
Karl Schmidt-Rottluff
(alemán, 1884-1976)

Un hombre muy rico le pidió a Sengai que le escribiese algo para la continuidad de la prosperidad de su familia, de manera que ésta pudiese mantener su fortuna de generación en generación.

Sengai tomó una larga hoja de papel de arroz y escribió:

- "El padre muere, el hijo muere, el nieto muere".

El hombre rico se indignó y ofendió:

- "¡Yo le pedí que escribiese algo para la felicidad de mi familia! ¿Por qué realizó una broma de este tipo?".

Sengai explicó tranquilamente:

- "No pretendí hacer bromas. Si antes de su muerte su hijo muriera, esto lo heriría inmensamente. Si su nieto se fuera antes que su hijo, tanto usted como él estarían destruidos. Pero si su familia, de generación en generación, muere en el orden que le describí, ése sería el curso más natural de la vida. Yo llamo a eso verdadera riqueza".


Símbolo de transformación
 
Alegoría de la Muerte
y el Hombre rico

Frans Francken el Joven
(holandés, 1581-1642)
Un hombre rico es el que tiene todo bajo control. Domina todas las áreas que necesita para que nunca le falten recursos en su vida y en sus emprendimientos. Es el que puede devolver favores, y retribuir al que lo ha agasajado; puede sostener una buena calidad de vida para su familia e incluso ayudar a la gente que trabaja en su entorno. La riqueza es dominio y control, cosas muy apreciadas en nuestro tiempo.

El protagonista del cuento se enoja con el maestro Sengai, porque éste le habla de algo que nadie puede controlar: la muerte. Ella designa el fin absoluto de algo positivo y vivo: un ser humano, un animal, una planta, una amistad, una alianza, la paz, una época. Si la consideramos como un símbolo la muerte es el aspecto perecedero y destructor de la existencia. Pero también nos introduce a mundos desconocidos, que la tradición denomina infiernos o paraísos. Como símbolo entonces designa los ritos de pasaje que son a la vez revelación e introducción.

Si miramos bien la muerte sólo puede tener un significado de transformación. Vemos como la civilización egipcia escribió El libro de los muertos y la tibetana El Bardo Thodol, suponiendo ambas que el alma después de la vida inmediatamente iniciaba otra vida en el más allá. La muerte no es un fin, sino el acceso a la vida verdadera, al reino del espíritu, tal como dice una conocida sentencia latina: mors janua vitae, la muerte es la puerta de la vida.
 
Seis cuadros pequeños
para ritos de iniciación

Autor desconocido
(budismo, ca. 1200)
 
Los ritos de iniciación de las distintas civilizaciones son costumbres que tienen mucho en común. En su realización atraviesan simbólicamente una fase de muerte antes de abrir a una vida nueva. Nos quieren transmitir que la muerte nos libra de las fuerzas negativas y regresivas, a la vez que desmaterializa y libera las fuerzas ascensionales de la mente. Dicho de otro modo, tiene el poder de regenerar.

En la mitología griega encontramos que Tánatos era un joven que personificaba la muerte sin violencia. Su toque era suave, como el de su hermano gemelo Hipnos, el sueño. Hay una experiencia de estos hermanos cada vez que nos dormimos. Acostarse y levantarse produce en nosotros transformaciones a lo largo de la vida, algunas notables, que aun en sentido profano podrían tomarse como muertes y resurrecciones.

Los seres humanos solemos afrontar el misterio de la muerte con angustia y la representamos con rasgos pavorosos. Pero esta actitud es más la resistencia al cambio y a una forma de existencia desconocida que el temor a una reabsorción en la nada. En esto la humanidad se parece al hombre rico que se indigna cuando le hablan de cosas que no están bajo su dominio.

El árbol de la vida
Ignacio de Ries
(español, 1612-1661)



domingo, 9 de junio de 2019

UN REGALO

Cabeza azul
Gerard Sekoto
(sudafricano, 1913-1993)


 Una niña en África, le dio a su maestra un regalo de cumpleaños.

Se trataba de un hermoso caracol.

- "¿Dónde lo encontraste?", le preguntó la maestra.

La niña le dijo que esos caracoles se encontraban solamente en cierta playa lejana.

La maestra se conmovió profundamente porque sabía que la niña había caminado muchos kilómetros para buscar el caracol.

- "No debiste haber ido tan lejos sólo para buscarme un regalo"

La sabia niña sonrió y le contestó:

- "Maestra, la larga caminata es también parte del regalo".


De la mano de la inocencia
Los regalos de la primavera
Martiros S. Sarian
(armenio, 1880-1972)

La niña africana hace un largo camino para llevar a su maestra un regalo. Esta palabra regalo encierra un sentido sorprendente. Proviene del término latino regalis que significa lo propio de un rey, y que se origina en un verbo referido a agasajar a un rey. La niña considera a su maestra una reina. Otra posibilidad para el origen de la palabra regalo es regelar, un término latino que implica romper el hielo, es decir acariciar con agasajos para lograr una vinculación afectiva.

Si aceptamos la profundidad de los cuentos populares nos va a resultar fácil comprender que la niña es símbolo de la inocencia que está en el corazón de la maestra. Para cualquier tradición los niños significan esa actitud transparente, libre de prejuicios, curiosa y atenta, que es la puerta de entrada a los saberes. Todo relato de sabiduría intenta mostrar la interioridad de los seres humanos. Aquí la niña es la figura de la actitud básica necesaria para alcanzar el conocimiento.

La inocencia nos lleva por el camino de la vida para que encontremos el conocimiento. Por eso la niña del cuento le dice que el camino es también el regalo. La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, y no nos faltan aquellos que nos estimulan a seguirlo. Nuestro interior, ese mundo en el cual cada uno es rey, está poblado de señales y compañías para llegar al fin que todo camino tiene.
 
Sin título
Mahmoud Saiid
(egipcio, 1897-1964)
La niña ha viajado al mar para conseguir su regalo. A la maestra le resulta un itinerario largo considerando el significado de ese espacio. Es el símbolo de la dinámica de la vida, todo sale del mar y todo vuelve a él, es a la vez lugar de los nacimientos, de las transformaciones y de los renacimientos. Y también es un lugar de incertidumbre, de duda, de indecisión. De sus profundidades surgen monstruos, como los que aparecen desde el inconsciente. En el mar hay corrientes cálidas o frías, mortales o vivificantes.

La inocencia nos da su regalo: un caracol. Es un animal que llega lejos pero siempre va tranquilo, arrastrándose sin lastimarse y siempre con su casa a cuestas. Es muy hábil en su movimiento: puede caminar por el filo de un cuchillo y puede llegar alto aunque las paredes sean empinadas. Es hermafrodita, el mismo individuo produce espermatozoides y óvulos, pero no puede fecundarse a sí mismo, necesita de otro caracol para el intercambio y ambos individuos terminarán poniendo huevos.

La inocencia nos abre al conocimiento de la vida interior. Nos ayuda a comprender que en nuestra alma, creación divina, está todo lo que necesitamos para nuestra plenitud y la de los demás.

La reina del cielo
Frédéric Bruly Bouabré
(costamarfileño, 1923-2014)



domingo, 26 de mayo de 2019

LOS DOS AMIGOS

Autorretrato con un amigo
Rafael Sanzio
(italiano, 1483-1520)


Dos amigos emprendieron una excursión. Al llegar la noche, se echaron a dormir uno al lado del otro. Uno de ellos soñó que habían tomado un barco y habían naufragado en una isla.

Al despertar, comenzó a preguntarle a su compañero si recordaba la travesía, el barco y la isla. Se quedó atónito cuando el amigo le explicó que él no había tenido el mismo sueño.

No podía creerlo. Pero... ¡si era un sueño increíble! Se negaba a aceptar que el amigo no recordara la travesía, el barco y la isla.


El sueño de la comunión
El sueño
Henri Rousseau
(francés, 1855-1910)

El mundo de los sueños ha fascinado al ser humano desde siempre. Muchos se sumergen en sus profundidades y tratan de encontrar los significados ocultos. El sueño tiene dos características: es particular y peculiar. Es inconsciente como es consciente. No tiene ni final ni comienzo. Puede tener color, pero no tiene olor. Habla muchas veces de una tensión no resuelta o a veces anticipa el logro de un deseo. Puede ser un signo visible que aliente a la persona a la acción como el signo de la propia inhabilidad para actuar. Es una profecía y también una fantasía.

En el Antiguo Egipto se registraron miles de libros de sueño. Un ejemplo es el papiro Chester Beatty, de 1.300 años antes de Cristo, y algunos suponen más. El papiro ilustra los sueños de las mujeres sobre juegos, bebidas, serpientes, evidencia legal, animales, y muchas más cosas. Con estas señales se interpretaban los acontecimientos y las circunstancias sean de un grupo como de los individuos. Otro ejemplo de civilización con vinculación a los sueños es el judaísmo. Dios, el Único, es la Fuente de divina revelación a través del sueño. Para esto el Señor usa los sueños de algunos miembros de su pueblo como también los sueños del faraón o de otros gobernantes paganos.

Las visiones indican mensajes del destino y también aseguran la inmortalidad del alma del hombre. El sueño cobra importancia para los seres humanos porque traspasa los límites de la vida terrenal.
 
Sueños celestiales
Jahar Dasgupta
(indio, n. en 1942)
Sus contenidos son clasificados, en primera instancia como divinos, los que deben ser interpretados y obedecidos, u ordinarios. Estos últimos pueden ser buenos, si provienen de entidades benéficas, o malos si vienen de entes considerados maléficos. Los ministros de todas las religiones tienen la ardua tarea ritual de purificar a las personas de sus malos sueños y alentarlas cuando perciban sueños de Gracia.

Son tan poderosos los sueños benéficos que inmediatamente queremos que lo más cercanos se vean involucrados en la visión, cómo le sucede al protagonista de este cuento. Ha soñado claramente con una utopía, con los símbolos de la navegación, del naufragio y del refugio final en una isla. Recordemos que al paraíso bíblico se lo describe como rodeado de aguas, por lo que muchas veces los visionarios hablan de una isla en donde se encuentra la felicidad plena. Y en todas las tradiciones, las aguas son el símbolo de la inmensidad de la vida en potencia, las que podemos navegar pero en las que no podemos vivir sumergidos. Son para transitarlas, sabiendo que vamos irremediablemente a naufragar, para poder alcanzar la tierra de salvación, la orilla de la vida eterna.

El sueño de la humanidad es poder llegar a la otra orilla, a ese lugar de paz de felicidad y de una plenitud que no alcanzamos a vislumbrar. A ese lugar queremos llevar a nuestro amigo, a nuestros seres queridos. No es un tema solamente de comunicación, de hablar, de decir lo que hemos visto en nuestros sueños. Queremos compartirlo, queremos entrar en comunión. El cristianismo nos habla de un final en Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, en perfecta Unidad. Una fe que muestra lo que está en el centro de todas las religiones, partiendo desde las más primitivas: la comunión entre los hombres.

Amistad
Mikalojus Ciurlionis
(lituano, 1875-1911)