lunes, 24 de febrero de 2020

LO QUE CADA UNO POSEE


 
Santa Inés atendiendo enfermo
Maestro de Bohemia anónimo
(Obra: 1482)

Una persona perversa resuelve hacer un presente a una persona pobre por su aniversario e irónicamente manda preparar una bandeja llena de basura y desperdicios.

En presencia de todos, manda entregar el presente, que es recibido con alegría por el agasajado.

Gentilmente, el agasajado agradece y pide que lo espere un instante, ya que le gustaría poder retribuir la gentileza.

Tira la basura, lava la bandeja, la cubre de flores, y la devuelve con un papel, donde dice:

- "Cada uno da lo que posee."


Dar es libertad
 
Serie Meditativa Nº 6
Mark Tobey
(estadounidense,1890-1976)
Para los seres humanos poseer constituye un sistema complejo. Son muchas las cosas puestas en nuestras manos. Para poseerlas necesitamos de muchas fuerzas, la primera de todas es la fuerza de la conciencia, el saber lo que somos y conocer lo que poseemos. Pero también necesitamos de otras energías, que están en nosotros aunque las desconozcamos porque son puro sentimiento o simplemente irracionales.

Las energías de nuestro poseer residen en el corazón. Ese es el centro ordenador de nuestras posesiones y de las acciones que realizamos con ellas, porque concentra las decisiones, pensamientos y las presencias de otros, sean semejantes o pertenezcan a otros mundos. Cada corazón humano es un universo.

El verbo poseer, significa tener algo bajo su poder. Está compuesto por dos nociones: la primera es poderoso, poder y la segunda es estar sentado. Literalmente, entonces, poseer es estar sentados con poder sobre las posesiones, tener nuestro trono en lo que somos dueños.
 
Cristo dando bendición
Hans Memling
(holandés, c.1433-1494)
De esta manera es fácil comprender que nuestro verdadero ser se manifiesta en nuestro dar, en lo que damos y en la forma en que lo damos. Según San Pablo nuestro dar está relacionado con lo más sublime y deseado por el ser humano: el amor y la felicidad plena, que en el lenguaje del apóstol se llama Dios. Por eso concluye: "Que cada uno dé conforme a lo que ha resuelto en su corazón, no de mala gana o por la fuerza, porque Dios ama al que da con alegría" (2 Corintios 9,7). Y ese amor ansiado por todos no nos abandonará: "Por otra parte, Dios tiene poder para colmarlos de todos sus dones, a fin de que siempre tengan lo que les hace falta, y aún les sobre para hacer toda clase de buenas obras".

Dar también es superar la condena que el poder ha puesto sobre la vida humana. Así lo enseña Jesús en el evangelio:"No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den, y se les dará. Les volcarán sobre el regazo una buena medida, apretada, sacudida y desbordante. Porque la medida con que ustedes midan también se usará para ustedes".

Pintura Nº2
Mark Rothko
(letón,1903-1970)




domingo, 9 de febrero de 2020

TEMPERAMENTO

Cuatro cabezas grotescas
Leonardo da Vinci
(italiano, 1452-1519)



Un estudiante se quejaba en cierta ocasión ante Bankei:

- "Maestro, tengo muy mal temperamento. ¿Cómo podría controlarlo?"

- "Tienes algo muy raro", replicó Bankei. "Déjame verlo."

- "No puedo enseñarlo en este momento", dijo el otro.

- "¿Cuándo podrás hacerlo?", preguntó Bankei.

- "Surge de improviso", contestó el estudiante.

- "Entonces", concluyó el maestro, "no debe ser tu propia naturaleza. Si lo fuera, podrías enseñármelo cuando quieras. No lo llevabas contigo cuando naciste, y tus padres no te lo dieron. Piensa en ello."


Rasgos de personalidad
Hipócrates
Autor desconocido
Manuscrito bizantino, s. XIV

Bankei quiso enseñar a su discípulo que no hay buen o mal temperamento. Cada temperamento es pleno y valioso pero no hay ninguna calificación moral sobre cada uno o sobre su conjunto. El temperamento pertenece a la propia naturaleza, viene con nosotros cuando nacemos y es dado por nuestros padres. Otra cosa es lo que adquirimos durante la vida del ambiente en que vivimos, lo que nos llega a través de la difusión cultural y lo que adquirimos por ambición y deseo. Esto es realmente lo que no manejamos y por eso no podemos mostrárselo a nadie según nuestra voluntad. Los especialistas lo suelen llamar carácter.

El médico griego Hipócrates (460-370 a. C.), secundado siglos después por otro colega del mismo origen llamado Galeno (129-200), decía que hay cuatro temperamentos básicos que por lo general se dan mezclados en el ser humano, siendo alguno de ellos el principal dentro de la personalidad de cada uno y los otros complementando en diferentes grados. Los cuatro son: sanguíneo,  melancólico, colérico, y flemático.

El temperamento sanguíneo caracteriza a las personas extrovertidas y vivaces, receptivas y flexibles a los cambios, que son activas y disfrutan de la vida. Este temperamento necesita que lo espiritual estabilice sus emociones y calme su espíritu intranquilo. Un personaje típico de la Biblia es Pedro, el principal de los apóstoles. Luego de Pentecostés mostró una moderación ajena a su forma de ser, seguramente inspirado. Con esa fuerza dedicó su vida a seguir a Cristo.
Cuatro apóstoles
Albrecht Dürer
(alemán, 1471-1528)

Para el temperamento colérico tenemos como modelo al apóstol Pablo. Las cualidades del colérico es que es seguro y firme en sus decisiones, voluntarioso. Es autodeterminado y valiente. Pero siempre necesita controlar su tendencia a lo violento. La oración y meditación es su gran ayuda. Distinto es el melancólico, que es rico interiormente, analítico, reflexivo, original, pero también es alguien que tiene preocupaciones injustificadas. Es depresivo, tentado a dar una imagen de sufrido. El modelo bíblico es el apóstol Tomás, el que duda.

Finalmente el más confiable, equilibrado, es el flemático. Es de ánimo alegre, sensible aunque de pocas palabras. Sus efectos son: no tiene confianza en sí mismo, es pesimista y también temeroso. Es indiferente y se acomoda a las circunstancias según le convenga. El mejor ejemplo de la Biblia es el tranquilo, bonachón Abraham. Se salvó, como dice la Escritura, porque creyó en Dios y esto le fue contado por justicia, tal como lo expresa san Pablo al escribirle a los Gálatas.

La clasificación de Hipócrates nos sirve para conocernos a nosotros mismos y poder descubrir cuál es la fórmula compleja de nuestro carácter.


Los cuatro temperamentos
Charles Le Brun
(francés, 1619-1690)


martes, 21 de enero de 2020

EL CAMINO DE DIÓGENES

Diógenes
Jaxques des Rousseaux
(francés, 1600-1638)



Un día, estaba Diógenes comiendo un plato de lentejas sentado en el umbral de una casa cualquiera.

No había ninguna comida en toda Atenas más barata que el guiso de lentejas.

Dicho de otra manera, comer guiso de lentejas era definirse en el estado de mayor precariedad.

Pasó un ministro del emperador y le dijo:

- "¡Ay, Diógenes, si aprendieras a ser más sumiso y a adular un poco al emperador, no tendrías que comer tantas lentejas!"

Diógenes dejó de comer, levantó la vista y mirando al acaudalado interlocutor profundamente, le dijo:

- “¡Ay de ti, hermano. Si aprendieras a comer un poco de lentejas, no tendrías que ser sumiso y adular tanto al emperador!”


La sabiduría de la austeridad
 
El perro
Francisco de Goya
(español, 1746-1828)
En el cuento las lentejas parecen poco importantes, pero durante milenios el uso de las legumbres, en sus múltiples formas, ha sido compañero inseparable de la evolución del hombre. Las lentejas, junto con otras leguminosas, son la principal fuente de proteína vegetal para el hombre. En el cuento son el signo de autonomía del filósofo.

Diógenes nació en el 412 antes de Cristo en una colonia griega fundada por un compañero de Hércules, en la zona de la actual Turquía. Junto con su padre fueron exiliados de su ciudad para recaer en Atenas. Allí conoció al fundador de la escuela cínica, y a ella se consagró enteramente por el resto de su vida. El cinismo es una de las manifestaciones más radicales de la filosofía y también de las más incomprendidas. Los cínicos consideran que la forma de vivir es parte fundamental de la filosofía e inseparable de su manera de pensar.

Para los cínicos la libertad y la felicidad suprema del hombre consisten en su independencia de todas las cosas por medio de la vida virtuosa, y dicen que prueba de ello es que si Dios es perfectamente bueno y perfectamente feliz es en razón de su absoluta independencia de todas las cosas.

Muchas anécdotas conservadas muestran la profundidad del compromiso de Diógenes con su pensamiento. Se decía que el filósofo iba por la calle en pleno día, con la lámpara encendida, diciendo: Busco un hombre. Y así se refería a que en realidad ninguno nos comportamos enteramente como seres humanos. En otra ocasión le preguntaron por qué la gente daba limosna a los pobres y no a los filósofos, a lo que respondió: porque piensan que pueden llegar a ser pobres, pero nunca a ser filósofos.

La más famosa anécdota es con Alejandro Magno, de la cual damos una de sus versiones.
 
Diógenes y Alejandro
Johann Heinrich Tischbein
(alemán, 1722-1789)
Diógenes, el filósofo griego se encontró con Alejandro Magno cuando este se dirigía a la India. Era una mañana de invierno, soplaba el viento y Diógenes descansaba a la orilla del río, sobre la arena, tomando el sol desnudo... Era un hombre hermoso. Alejandro no podía creer la belleza y gracia del hombre que veía. Estaba maravillado y dijo:

“Señor...” - jamás había llamado “señor” a nadie en su vida- “...señor, me ha impresionado inmensamente. Me gustaría hacer algo por usted. ¿Hay algo que pueda hacer?”

Diógenes dijo: “Muévete un poco hacia un lado porque me estás tapando el sol, esto es todo. No necesito nada más.”

Alejandro contestó: “Si tengo una nueva oportunidad de regresar a la tierra, le pediré a Dios que no me convierta en Alejandro de nuevo, sino que me convierta en Diógenes”.

Diógenes rió y dijo: “¿Quién te impide serlo ahora? ¿Adónde vas? Durante meses he visto pasar ejércitos ¿Adónde van, para qué?”.

Dijo Alejandro: “Voy a la India a conquistar el mundo entero”.

“¿Y después qué vas a hacer?”, preguntó Diógenes.

Alejandro dijo: “Después voy a descansar”.

Diógenes se rió de nuevo y dijo: “Estás loco. Yo estoy descansando ahora. No he conquistado el mundo y no veo qué necesidad hay de hacerlo. Si al final quieres descansar y relajarte ¿Por qué no lo haces ahora? Y te digo: Si no descansas ahora, nunca lo harás. Morirás. Todo el mundo se muere en medio del camino, en medio del viaje”.

Alejandro se lo agradeció y le dijo que lo recordaría, pero que ahora no podía detenerse. Alejandro cumplió su destino de conquistador, pero no le dio tiempo a descansar antes de morir.

Diógenes murió en el 323 a.C. en la ciudad de Corinto. Había sido comprado como esclavo, pero su dueño lo liberó inmediatamente para que se dedicara a la educación de sus tres hijos, lo cual hizo el filósofo de manera brillante.  Y los jóvenes, pese a la rigidez de su maestro, no solo no renegaron de él, sino que le tuvieron gran cariño. 


Diógenes buscando un hombre honesto
Jacob Jordaens
(holandés, 1593-1678)


domingo, 15 de diciembre de 2019

EL IDIOTA


 
El idiota
Chaim Soutine
(ruso,1893-1943)

Diariamente, ellos llamaban al "tonto del pueblo" al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas:

- Una grande de 400 reales y... otra pequeña, de 2.000 reales.

Él siempre escogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos. Cierto día, alguien que observaba al grupo le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda más grande valía menos.

- "Lo sé", respondió, "no soy tan bobo. La grande vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el juego se acaba y no voy a ganar más dinero."


El hombre en lo público
 
El tonto del pueblo
Carlos Sáenz de Tejada
(español, 1897-1958)
En las colecciones de espiritualidad cristiana aparece un pequeño conjunto de obras firmadas con el seudónimo El Idiota. En este grupo están por ejemplo Contemplaciones sobre el Amor Divino y también Oculus Mistico. Varios siglos después se descubrió que quien había plasmado estas obras se llamaba Raymundo Jordano, monje francés de la orden de San Agustín que vivió en la segunda mitad del siglo XIV. El escritor en cuestión empleó su seudónimo para denotar que él era una persona sin importancia, un hombre sencillo. Escribió en latín y no ha sido traducido a ningún idioma hasta el día de hoy.

En nuestro tiempo la palabra idiota es un calificativo que encierra mucho desprecio. Basta con mirar algunos de los numerosos sinónimos que tiene: bobo, tonto, estúpido, imbécil, retrasado, anormal. Los burladores del cuento lo aplican en este sentido.

La palabra idiota proviene de un término griego usado para referirse a aquel que no se ocupaba de los asuntos públicos, si no sólo de sus intereses privados. La raíz idio significa propio y es la misma que está en la palabra idioma o en idiosincrasia. Si un hombre carecía de recursos para dialogar y discutir con libertad sobre política en el sitio público, se dedicaba a sus asuntos propios. El matiz consiste en que lo propio se distinguía de lo común, es decir, de lo comunitario, el bien público, la política, pero no suponía una enfermedad mental ni el servicio a un particular o esclavitud, sino la dedicación a actividades productivas, artesanales y tal vez artísticas. Este hombre se veía así privado de intervenir en la cosa pública, en la política. Algo que posiblemente fuese voluntario, por necesidad económica.
 
Persiguiendo al idiota del pueblo
Nicolai Astrup
(noruego, 1880-1928)
En el cuento, el idiota ha sido llevado a ocuparse del asunto propio y los burladores lo dejan fuera del asunto público, de la comunidad, del bien común. Esto es lo que sucede en las sociedades contemporáneas, que han sido expulsadas de la vida pública, tratadas como bobas, arrojadas a tener que ganar el pan de la sobrevivencia, a costa de pasar por retrasadas.

Es oportuno mencionar el urgente mensaje de Jesús de Nazaret (Evangelio según San Mateo 5,22-24):

"yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, será condenado por el tribunal. Y todo aquel que lo insulta, será castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, será condenado a la Gehena de fuego. Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda."

Es una expresión potente, casi apocalíptica, para conmover el corazón de los discípulos y de los seres humanos en general. El hermano es sagrado, por encima del culto a Dios, una actividad central que se daba en aquellos tiempos.


Tres palabras gentiles de un tonto
Paul Klee
(suizo,1879-1940)


domingo, 1 de diciembre de 2019

CARGAR LAS PIEDRAS


 
75-60
Maki Haku
(japonés,1924-2000)

Un Maestro propuso a sus discípulos el siguiente relato:

- "Un hombre que iba por el camino tropezó con una gran piedra. La recogió y la llevó consigo. Poco después tropezó con otra. Igualmente la cargó. Todas las piedras con que iba tropezando las cargaba, hasta que aquel peso se volvió tan grande que el hombre ya no pudo caminar. ¿Qué piensan ustedes de ese hombre?"

- "Que es un necio", respondió uno de los discípulos. "¿Para qué cargaba las piedras con que tropezaba?"

Dijo el Maestro:

- "Eso es lo que hacen aquellos que cargan las ofensas que otros les han hecho, los agravios sufridos, y aun la amargura de las propias equivocaciones. Todo eso lo debemos dejar atrás, y no cargar las pesadas piedras del rencor contra los demás o contra nosotros mismos. Si hacemos a un lado esa inútil carga, si no la llevamos con nosotros, nuestro camino será más ligero y nuestro paso más seguro."


La trascendencia
El penitente San Jerónimo en el desierto
Cima de Conegliano
(italiano, 1459-1517)

Coincidimos con los discípulos del Maestro: el hombre que acarrea las piedras es un necio. Y se hace más evidente cuando el maestro relaciona las piedras con las ofensas recibidas y las propias equivocaciones. Para llevar una vida madura es necesario dejar atrás muchas cargas y continuar por el camino con el menor peso posible.

Sin embargo, algo en nosotros nos lleva a compadecernos del que acarrea semejante peso. Si buscamos en el origen de la palabra necio, nos vamos a encontrar que significa ignorante, y comparte la raíz con palabras importantes como ciencia, científico, omnisciente, consciente. El hombre con sus piedras es la negación de todo esto.

En muchas culturas, incluso la occidental en la que estamos sumergidos, se suele plantear una vía negativa para el conocimiento de la realidad completa. Se observa que nuestra razón es muy limitada cuando se trata de aspectos inmensos de esa realidad. Cuando llegamos a esos bordes presentimos que hay un abismo que no podemos explicar y apenas podemos balbucear algunas preguntas: cuál es el origen de la vida, cuál es el límite del universo, cuál es el centro de mi ser. En estas y en otras muchas preguntas presentimos que están escondidas situaciones personales, como por ejemplo, por qué nos cuesta tanto olvidar ofensas y por qué nos es tan difícil superar las propias equivocaciones.
 
Penitentes
Cady Wells
(norteamericano, 1904-1954)
Siglos atrás, Nicolás de Cusa (alemán, 1401-1464) escribió un texto muy reconocido por los expertos cuyo título fue Sobre la docta ignorancia, que influenció en grandes hombres del Renacimiento. Allí va a hablar de la realidad absoluta, la que contiene todas las cosas, aún las opuestas. Como místico, hombre de fe, a esa realidad la llama Dios.

La docta ignorancia consiste en reconocer la imposibilidad de un conocimiento racional de Dios, dado que la inteligencia humana es finita, y que la divinidad por el contrario, es infinita. Hemos de acercarnos a Dios con plena conciencia de nuestra finitud y buscar la verdad con un método no comprensible es decir por encima de lo que es la razón humana. Trascendiendo los límites de la lógica, debemos concebir a Dios más allá de toda oposición, pues él es lo máximo y lo mínimo, porque todo está contenido en él.

Vayamos en rescate de aquel hombre que acarrea las piedras. La fórmula del maestro no lo va a ayudar, no alcanza con decir que tiene que dejar de lado las ofensas y los propios errores. Lo único que nos puede ayudar es comprender, desde nuestra intuición, que estamos sumergidos en la realidad infinita y si en ella nos perdemos, allí nos encontraremos. Solamente en un corazón comprensivo encontraremos el alivio de nuestras cargas, y el sentido de todos los obstáculos.

El hermoso pájaro revelando lo desconocido a una pareja amante
Joan Miró
(español, 1893-1983)


domingo, 17 de noviembre de 2019

VENCER EL MIEDO


Estudio del sol
Rihard Jakopič
(esloveno, 1869-1943)


Un visitante refería la historia de un santo que quería ir a visitar a un amigo suyo que estaba agonizando; pero, como le daba miedo viajar de noche, le dijo al sol:

- "En el nombre de Dios te ordeno que permanezcas en el cielo hasta que llegue yo a la aldea donde mi amigo agoniza". Y el sol se detuvo en el cielo hasta que el santo llegó a dicha aldea.

El Maestro sonrió y dijo:

- "¿No habría sido mejor que el santo hubiera vencido su miedo a viajar de noche?”


No tengan miedo
 
Formas de miedo
Maynard Dixon
(norteamericano, 1875-1946)
El miedo puede hacer mucho daño aunque haya una excusa altruista. El santo manda al sol que se detenga mientras él va en camino a visitar a su amigo agonizante. Si efectivamente el sol detuviese su marcha por unos pocos minutos sería una catástrofe. La maravillosa danza del cosmos quedaría destrozada y nunca más podría generar movimiento. El universo, infinito, inabarcable, quedaría perplejo, sumergido en un perpetuo caos. Es necesario que el santo domine su miedo porque de lo contrario se convierte en agente del mal.

En la cultura griega el miedo es Phobos, hijo de Ares, el dios de la guerra, y de Afrodita, la diosa del amor. De esta sorprendente pareja nace también _Deimos, qué es el terror, con las características de temblor, temor y pánico. Ares generaba las guerras llevando siempre consigo a sus hijos, sembrando miedo y terror entre los contendientes y sus grupos de referencia: tribus, ciudades, culturas. Siendo la madre Afrodita, el miedo se refería a la pérdida.

El dios Marte
Diego Velázquez
(español, 1599-1660)
La civilización contemporánea viene a continuación de un siglo plagado de guerras. En el siglo XX hubo dos guerras mundiales, guerras de emancipación, tal los casos de la India y Sudáfrica, guerras tribales en África, guerras ideológicas en América, siendo éstos algunos ejemplos de una realidad muy violenta. No es de extrañar que la vida contemporánea esté atravesada por tantas formas de miedo y de pánico.

La mitología de Occidente nos da un dato más. Como sabemos, la civilización romana tomó mucho de los griegos. En el caso que estamos viendo, el Dios Ares se convirtió en el Dios Marte y la diosa Afrodita se convirtió en la diosa Venus. Marte y una vestal, llamada Rea Silvia, le dieron al miedo y al terror dos medio hermanos, llamados Rómulo y Remo, los míticos fundadores de Roma. Los dioses influyen en la vida de los hombres o por lo menos iluminan algunos aspectos de la compleja oscuridad de la vida.

En los evangelios el primer mensaje de Jesucristo resucitado es: "no tengan miedo". Esta es la mejor enseñanza para el santo del cuento para que pueda vencer la fobia de andar de noche. El método no es la voluntad de no tener miedo sino de confiar en el propio corazón, dónde habita la Divinidad, el Sol que disipa eternamente la oscuridad.


Miedos
Wojciech Weiss
(polaco, 1875-1950)


domingo, 27 de octubre de 2019

EL ESPEJO DE GOHA

 
Rostro de un actor
Toyohara Kunichika
(japonés, 1835-1900)

Cuando Egipto estaba sometido por el terrible tártaro Tamerlán, que era cojo, tuerto, terriblemente feo y tenía un pie de hierro, hizo convocar a Goha, de quien había oído hablar. Mientras conversaba con él, entró el barbero de Tamerlán, le rapó la cabeza y le entregó un espejo para que se mirase.

Al verse, Tamerlán se echó a llorar. Goha también lloró, gimió y golpeó el suelo con las manos durante dos o tres horas. Tamerlán ya hacía rato que había acabado de llorar. Goha seguía llorando sin parar.

Tamerlán le preguntó:

-Pero ¿qué te ocurre? Yo lloro porque me he mirado en el espejo del desdichado barbero y me he encontrado verdaderamente feo, horrible. Pero ¿y tú? ¿Por qué ese mar de lágrimas?

Y Goha contestó:

-¿Qué tiene de sorprendente? Tú sólo te has mirado un breve instante en el espejo y has llorado durante una hora. Pero yo, que debo mirarte todo el día, ¿cuánto tiempo tendría que llorar?


Para ser mirado
 
Grito profundo
Cristóbal Ortega Maila
(ecuatoriano, n. en 1965)
El personaje Goha apareció por primera vez en un libro árabe del siglo IX, aunque probablemente se adaptó de una tradición oral más antigua. A partir de ahí, Goha se multiplicó rápidamente hasta los confines del mundo mediterráneo. Algunos incluso afirman que Goha inspiró el Don Quijote de Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616). El personaje simboliza siempre el ánimo, la inocencia y la astucia del pueblo, muchas veces su crítica frente al abuso y casi siempre su aguante y la confianza en que algún día imperara la justicia.

Tamerlán fue un conquistador, líder militar y político turco-mongol, el último de los grandes conquistadores nómadas del Asia central. En poco más de dos décadas, este noble musulmán conquistó ocho millones de kilómetros cuadrados de Eurasia. Su fama se extendió por Europa, donde durante siglos fue una figura novelesca y de terror. Jorge Luis Borges (1899-1986) le dedicó un poema que dice en una parte:

Mi reino es de este mundo. Carceleros
y cárceles y espadas ejecutan
la orden que no repito. Mi palabra
más ínfima es de hierro. Hasta el secreto
corazón de las gentes que no oyeron
nunca mi nombre en su confín lejano
es un instrumento dócil a mi arbitrio.
 
Cara desapareciendo
Heinrich Hoerle
(alemán, 1895-1936)
El cuento se concentra en el rostro de Tamerlán. En la cara del hombre se inscriben sus pensamientos y sus sentimientos. El rostro es un develamiento, incompleto y pasajero, de la persona. Es el yo íntimo parcialmente desnudado, muchísimo más revelador que todo el resto del cuerpo. Por eso el cuento, si bien describe los defectos del conquistador en todo su cuerpo luego se concentra solamente en su cara.

Nadie ha visto nunca su propia cara, uno no puede conocerla más que con la ayuda de un espejo y por imagen. El rostro no es pues para uno, es para el otro, es para Dios, es el lenguaje silencioso. Para comprender un semblante se precisa lentitud, paciencia, respeto y amor. Analizar un rostro sin amarlo es envilecerlo, es destruirlo, asesinarlo. El rostro es el símbolo de lo que hay de divino en el hombre.

El rostro de Tamerlán causa el llanto de Goha. Pero esto no es una burla, sino un reconocimiento a la profunda potencia del conquistador. La tragedia sería que el rostro de Tamerlán fuese una máscara, una piedra tallada o una tela pintada. Goha demuestra con su llanto que el guerrero está vivo y refleja aspectos del Dios vivo. No osemos mirar sin temblar un rostro, pues éste está ahí, al igual que el nuestro que no podemos ver, antes que nada para ser mirado por Dios. 


Rostro (Pensamientos)
Alice Bailly
(suiza, 1872-1938)