domingo, 11 de septiembre de 2016

EL DIGNATARIO Y EL PESCADOR


Pescador
Walter Battiss
(sudafricano, 1906-1982) 



Un desgraciado dignatario, expulsado de la corte, desmejorado y con aspecto lamentable, caminaba por la orilla de un río.  Un viejo pescador lo reconoció y le preguntó:

- ¿Por qué le han expulsado de la corte?

- Soy el único puro en un mundo turbio –respondió el dignatario-.  Soy el único con el espíritu claro en medio de una muchedumbre borracha. Por eso he sido expulsado.

- El hombre sabio jamás se obstina –repuso el pescador-.  Se amolda a todas las circunstancias. Si el mundo es turbio, no duda en remover el lodo, en hacer olas, para convertirse en algo turbio como el mundo.  Si la muchedumbre está borracha, empieza a beber, incluso vinagre, para emborracharse como los otros.  ¿Por qué obstinarse y acabar en tal estado?
Un dignatario noble
Chen Hong
(chino, ca. 750)  

- He oído ese proverbio –contestó el dignatario-. “Cuando acabes de lavarte el pelo, evita ponerte el sombrero sucio”.  Mi cuerpo está limpio y puro.  ¿Cómo podría yo sufrir contactos impuros?  Preferiría tirarme en las aguas de ese río y servir de alimento a los peces antes que ver mi blancura manchada por el polvo y la suciedad del mundo.

El viejo pescador sonrió mientras arreglaba sus redes.  Una canción se deslizó por sus arrugados labios:
“El río fluye con sus claras aguas
y lavo en él las claras cintas de mi sombrero,
si estas aguas, por casualidad, se enturbiasen,
bajaría a lavar allí mis pies, mi pies turbios.”

Entonces se levantó y se alejó en silencio.


Lejos de la vida cotidiana

         En la antigua Persia surgió un sabio llamado Mani, o Manes, quien sostuvo una doctrina que alcanzó gran popularidad en la historia, tanto en Occidente como en Oriente.  Se la conoce como “maniqueísmo”.
Dualidad #15
Leon Berkowitz
(norteamericano, 1911-1987)  

         Las enseñanzas de Mani se basaron en otras creencias de auténtico sentido metafísico, como el “gnosticismo”.  Parte de concebir una dualidad básica de la realidad, el Bien y el Mal, y que estos dos principios irreductibles están en una lucha eterna.  La formulación maniquea asocia el Bien a la Luz y el Mal a las Tinieblas.

         El aspecto más popular de esta doctrina es cuando se aplica a la acción del hombre, especialmente a su vida moral.  El maniqueísmo considera que el espíritu del hombre es de Dios, pero su cuerpo es del demonio.  Los más importantes de la comunidad originaria, los elegidos (electi), eran célibes y vegetarianos.  Esta actitud, al aplicarla a la vida social, hace que cada hombre tenga que ponerse de un lado, o es de la Luz, puro, o es de las Tinieblas, un impuro.

         En el cuento presentado está de trasfondo este planteo.  Además, lo presenta en una figura significativa, un funcionario.  El autor anónimo advierte que en donde perdura más la perspectiva maniquea es en el juego del poder, entre los funcionarios.
Apariencia de las cruces
Ding Yi
(chino, n. en 1962)   

         Se entiende esto cuando se observan las condiciones necesarias para que haya maniqueísmo político.  En primer lugar, hace falta un dilema a resolver, y que sea sumamente complejo.  Luego, que se plantee ilusamente y de forma convincente que hay dos y sólo dos reducciones del mismo.  Es importante que se ignoren la multiplicidad de facetas que existen en la definición del problema. 

         Para completar las condiciones, hace falta que existan ideologías consumibles que promuevan la dicotomía y la simplificación.  Y que cada persona tome partido individual por las opciones.  Con todo esto, el dilema se vuelve irresoluble, pues su raíz suele estar más cercano a las relaciones entre los hombres, que a otros aspectos.

         El pescador es un símbolo de aquel que salva, del que rescata al que está perdido.  Cantando invita al funcionario a sumergirse en las aguas, y extraer de su propio interior, del inconsciente y de la conciencia, los remedios para salir de su desmejoramiento y aspecto lamentable.  Y si no lo mejora, por lo menos le produce aquello que decía un cantante contemporáneo: “Una cosa buena que tiene la música, es que cuando llega, te olvidas de los problemas”.


Ecos de música
Nzante Spee
(camerunés, 1953-2005)